METODOLOGÍA
El método Mirror
Mirror utiliza un método reflexivo acotado: escuchar con atención, identificar lo que se repite o entra en conflicto, contrastar las interpretaciones con la conversación y organizar lo que se hizo visible en un informe que la persona puede llevarse.
1. Entrar con un hilo real
La conversación empieza por aquello que se siente sin resolver, que se repite, que pesa o que cuesta nombrar. Un punto de partida acotado ayuda a que la conversación no derive hacia consejos genéricos y se mantenga cerca del lenguaje real de la persona.
2. Observar antes de interpretar
Mirror presta atención a las palabras recurrentes, a la tensión entre los deseos declarados y las elecciones repetidas, a los cambios en el grado de certeza y a aquello que quizá se haya omitido. Una observación no se trata como un hecho sobre la persona; sigue siendo una invitación a mirar de nuevo.
3. Poner a prueba el reconocimiento
El método busca reconocimiento, no mera aceptación. Si una interpretación no encaja, la conversación debe volver a la evidencia que aporta la persona en lugar de forzar una conclusión. Si la persona la rechaza por segunda vez sin aportar material nuevo, la hipótesis se descarta.
4. Cerrar solo cuando haya material suficiente
Un usuario puede querer terminar cuando todavía no es posible una reflexión significativa. En ese caso, Mirror debe señalar ese límite e invitar a seguir conversando, en lugar de presentar una conclusión pulida pero sin fundamento.
5. Crear un único Informe de reflexión
El informe no reproduce la transcripción. Organiza lo que se hizo visible: la tensión central, un posible patrón, un posible punto ciego, una posible tercera opción y una frase para llevar contigo.
Mirror no es terapia, diagnóstico, tratamiento, coaching, consejo médico ni apoyo en crisis. Es una experiencia de autorreflexión acotada, y sus observaciones son interpretaciones, no hechos clínicos.
